Episodio 12: Nuestros amos, los genes

Aquí podrás escuchar o descargar el audio del episodio 12 de la columna de Santiago Bilinkis y Gerry Garbulsky en Basta de Todo, tal como salió al aire el 24 de julio de 2012. En este programa hablamos de cómo los genes afectan nuestras relaciones de pareja, nuestra sexualidad, nuestros vínculos de familia y casi todo lo que hacemos.

Gracias!

Si te interesa saber más sobre cómo casi todo lo que hacemos está afectado por nuestros genes, acá van links a las cosas que mencionamos durante el programa:

Charlas TED y TEDx:

– Alexander Tsiaras – De la concepción al nacimiento – visualizado

– Richard Dawkins – Charlas TED

– Alberto Kornblihtt – La genética, la evolución y nosotros

– Craig Venter – El ADN y el mar

 

Otros links:

Video del pulpo “mágico”!

Top 10 de “maldades animales”

Biografía de Richard Dawkins

– Resumen de “El Gen Egoísta”

– Información sobre el genoma humano

14 respuestas a «Episodio 12: Nuestros amos, los genes»

  1. La conducta humana es, probablemente, el rasgo más complejo de la biósfera. Un viejo adaggio de la genética cuantitativa reza que “a mayor complejidad del rasgo, mayor es la influencia del ambiente”. Y por lo tanto, menor es la influencia directa de los genes. No sólo en humanos; también en vacas, soja y platielmintos.

    La aseveración “nuestros amos los genes” es una sobresimplificación de los estudios “Whole Genome Analysis”; decir que “los genes condicionan” la conducta es claramente reduccionista. Muy por el contrario. En terminos generales, los rasgos complejos son codificados por un gran número de loci con efectos pequeños y complejos, y que en total suman mucho menos que el 100% de la modulación de esa característica. Una gran parte del rasgo es dada por la influencia del ambiente. En nuestro caso, educación, sociedad, etc.

    Esto se ve perfectamente en los estudios “WGA” , pero la interpretación “periodística” tiende a decir “se encontró el gen de la pereza, por ejemplo”. No es una interpretación precisa. Se habrá encontrado, en general (nunca se puede afirmar al 100% en ciencia) que se encontró un gen que influye, en parte (una parte pequeña, casi siempre) para que los portadores de esa variante TENGAN MAYOR PREDISPOSICIÓN a ser vagonetas. O, en términos estadísticos, QUE ENTRE EL GRUPO QUE MOSTRÓ ESA VARIANTE GENÉTICA, UN PORCENTAJE SIGNIFICATIVO FUE MÁS VAGO (según se definió en el estudio) QUE EL GRUPO DE PERSONAS QUE NO PRESENTABAN ESA VARIANTE (ALELO).

    Señalo ésto, porque este tipo de pensamiento reduccionista tiene varios efectos, a mi juicio no deseados: por una parte, pone la responsabilidad en variables no controlables (los genes, que ya vienen dados). “Soy adicto, vago, fumador, alcohólico, poco inteligente, etc, etc, etc) porque mis genes así lo dictan, nada que haga puede cambiar este sino”. Por otra parte, da pie a movidas discriminatorias. Hoy parece un tecnicismo, pero puede ser un tema complicado a futuro. Es muy interesante para ver los efectos de este tipo de “segregacionismo genético” el libro The Bell Curve ,de un par de psiquiatras republicanos, que proponía disminuir los fondos para programas sociales, diciendo que “negros y chicanos son genéticamente inferiores” a blancos y asiáticos. “No vale la pena gastar en ellos”. Demás está decir que éste pensamiento, además de vil, es completamente falaz.

    Darwin, por otra parte, no fue el primero en pensar en términos evolutivos.
    Tampoco habló de “mutantes” (no conocía la genética), ni tampoco habló de “la supervivencia del más apto”. Esa es una sobresimplificación economicista de Herbert Spencer y teóricos posteriores. Justamente este
    tipo de sobresimplificaciones fue uno de los caballitos de batalla del neo-
    liberalismo de los 90´s, con todos sus catastróficos efectos sociales. .

    Muchachos, el amor como función de la cercanía genética es básicamente una afirmación no científica. Es función estricta de la crianza y la cultura. No da ni para discutir este punto. Sigue siendo pasto para neoliberales.
    Hoy las tribus son, por ejemplo, las hinchadas de fútbol. O los floggers, o los wachiturros, ó cualquier tribu urbana. Siguen yéndose a las manos, tiros, etc. No parece acá la genética tampoco un sustento para los vínculos afectivos.

    Quedo a disposición. Justo pintó este tema, en el cual surgen y existen muchas discusiones candentes. Me parece más que interesante su tarea; si de algún modo pinta la colaboración de un genetista, pues aquí estoy.

    Saludos cordiales,

    Eduardo A. Guillin.
    Instituto de Genética
    CNIA – INTA Castelar

    1. Hola, Eduardo. Interesantísimo tu aporte y super válidas tus acotaciones!!!

      Intentar hablar de este tipo de temas en un medio tan masivo como Basta es difícil y sin duda te expone a que alguien muy formado como vos encuentre muchas sobresimplificaciones o reduccionismos. Yo creo, de todos modos, que en un mundo dominado por los Bailando y los Cantando llevar a Dawkins a una audiencia masiva es un desafío que vale la pena, aún cuando te exponga a críticas.

      Con Gerry le ponemos muchas, muchas horas a cada columna. Tiene que ser relevante, informativa y entretenida tanto para un genetista como vos como para alguien que nunca escuchó hablar del tema o hasta el que (por culpa de algún mal profe de secundaria) escucha hablar de ciencia y le sale urticaria. Hay que ejemplificar de modos que se acerquen a la cotidianeidad y eso a veces requiere alguna “licencia poética”. Lo que no debería pasar es que en ese proceso se cuele algún contenido directamente equivocado. Tratamos mucho de que no pase pero alguna vez puede pasar.

      De todos modos, dejame decir que asimilar sobresimplificación a neoliberalismo es una TREMENDA sobresimplificación!!! 🙂

      Sobresimplificar no es necesariamente malo ni es jurisdicción exclusiva de una ideología política… Dawkins mismo en el libro lo hace en muchos momentos y pide licencia para hacerlo, con la expectativa de lograr (como logró!) que el libro le interese a muchísima gente. Fijate hasta qué punto sirvió que hizo que para mí, que no soy biológo, etólogo ni genetista, haya sido el mejor libro que leí en mi vida.

      Seguramente haya en unas semanas una segunda parte a esta columna con temas como agresión y cooperación que quedaron afuera de esta. SI querés acercarnos ideas para incorporar estás más que invitado…

      Saludos!

      Santiago

      1. Hola Santiago, ante todo, gracias por tu respuesta y apertura.
        Leí a Dawkins, realmente, hace demasiado tiempo. Tendré que volver sobre las páginas, supongo para hacer algún comentario un poco más informado.

        Mi primer segundo (cuac!) comentario es que, desde ya, el aporte que hacés en Basta, junto con los chicos, es espectacular. Sin ir más lejos, ha generado esta charla, y nos pone en contacto como tipos que venimos de ámbitos muy diferentes, y cuyos saberes pueden complementarse, cruzarse, y de ahí siempre sale algo interesante. Genética e informática son dos modos de manejo de la información. Da para una reflexión interesante, esa cuestión.

        Pero vamos un cacho a la “polémica en el genoma”: arranco diciendo que, es muy posible, esté un cacho susceptible con los efectos sociales de determinadas miradas desde la ciencia. En particular, porque en varias ocasiones he asistido a intentos de justificar cuestiones que considero lamentables, desde un supuesto saber biológico. Lo que en algún momento se llamó “Darwinismo Social”.

        Lo que contaba de The Bell Curve es exactamente así. Un libro escrito por dos psiquiatras de la derecha norteamericana donde, con pseudo-experiencias, completamente amañadas, se intentaba demostrar aquello a lo que los tipos querían llegar de antemano: que no valía la pena gastar en los pobres. La relación con el tema es que los autores ponían la inteligencia en los genes, cuando todos sabemos larguísimamente (sale del sentido común) que un pibe bien nutrido es más inteligente que uno que pasó hambre, ó que no fue estimulado de chico.

        Por eso creo que son temas sumamente delicados, y que es genial que se expongan al público masivo. Más, como bien decís, cuando los tinellis y forts de este mundo se expanden según estrategias de márketing viral, otra metáfora biológica. Pero a la vez está bueno enfatizar, y en buena medida lo planteaste en la segunda parte de la charla, las conclusiones generales que salen a partir de los conceptos. En mi caso, simplemente quería aportar lo que tantos otros, y vos también hicieron: por un lado, el destino está en nuestras manos, no en los genes. Y por otra parte, somos responsables por nosotros mismos, y también por todos aquellos a quienes la lotería del nacer ha favorecido menos que a nosotros y nuestros hijos.

        Otro tema sumamente interesante es la metáfora de la “Selección Natural”, aplicada a la sociedad humana. Pero quede para otra charla. Voy a intentar documentarme un poco sobre los temas que planteás, y si se me ocurre algo que pueda servir (milagros también ocurren…!) te lo acerco.

        Te envío un abrazo, y mi agradecimiento por todo el aporte que hacen.

        E.

  2. excelente, que puedas llevar a un autor como dawkins al público general…como el de basta….
    felicitaciones,…. y comparto que el “gen egoísta” es hasta ahora el mejor libro que leí!!!!

  3. Excelente el aporte de Eduardo sobre el tema. Reducir la conducta del hombre a sus genes, no sólo es reduccionista, sino también es peligroso.
    Recomiendo un libro que se llama Neuroética (KATHINKA EVERS), donde la autora llega a explicar que a pesar de la fuerte influencia de los genes, el hombre tiene un instante en que dispone de “libre albedrío” para tomar desiciones. Buen tema!

  4. Lo que ustedes hacen, muchachos, con esta columna, es realmente interesante. Termina siendo como un teórico de la facultad, o algo así, en el que despiertan interés en un tema desarrollándolo de un modo ameno y a la vez profundo. Pero con el agregado adicional de este sitio web, que permite “estudiar en casa” (como en mi caso, cuando a la noche llego a ella) con montones de posibilidades de ampliar los conceptos escuchados durante la columna. Es alentador que en un programa como el de Basta, puedan existir secciones como ésta, con gente preparada que desarrolla una clase de tanto nivel. Los felicito, quizás sea el germen de una sociedad cada vez mejor.

  5. Me pasa lo mismo que a Martin, cuando llego a casa me pongo a buscar toda la info en la web y me leo los links, estoy tratando de comprar los libros que recomiendan para leerlos en algun momento… es muy cierto, me recuerda a los teoricos de la facu, donde se planteaba un tema y despues corria a investigar por todos lados. Quiero felicitarlos x la columna y agradecerles xq despertaron en mi el bichito de la lectura y la investigación que estaba anestesiado x el estres laboral, saludos

  6. Coincido con muchos de los comentarios que leí arriba. Yo no soy un experto en informática (sólo estudio), y de genética……bueno, sé menos que un chino de asado y achuras. Pero sí rescato la calidad de los temas que se plantean en la sección de la radio.
    Mas allá de que a veces me enoje con vos (si con vos Santi) por alguna cosa que escucho y no estoy de acuerdo, enseguida nos amigamos, porque te respeto y valoro muchísimo el hecho de que me hagas funcionar las neuronas y me dejes pensando en algo más que si Pachano se pintó las uñas, o si usó un nuevo delineador (comentario a modo de ejemplo, no lo hagan en sus casas). Igual quedate tranquilo que vos nunca te enteras de estas peleas entre nosotros, jaja.

    Resumiendo, te felicito tanto a vos como a Gerry por los temas tan interesantes que nos hacen llegar a través del éter, ojalá ésta sea una onda expansiva y contagiosa que nos “enferme” a todos.

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